Esta propuesta celebra el trabajo pictórico original y atemporal de Germán Wendel y Abril Benitez en el que encontramos academicismo, oficio y poética característica.
Las pinturas presentan figuras híbridas entre lo humano y lo animal, en paisajes atravesados por la fantasía y ecos de la historia del arte. La pintura narra, reflexiona y construye atmósferas de contemplación y extrañeza.
Germán Wendel
Bio y Formación Principales exhibiciones individuales 2023.“Pinturas para cajas de bombones” ESAA Unquillo, Córdoba. 2018. “Shturmovik” Galería Walter, Buenos Aires. 2016. Muestra Individual Museo Emilio Caraffa, Córdoba. 2014. “Junio”. Galería Elsi del Río, Buenos Aires. 2013.“Pinturas”. Galería Holz, Buenos Aires. 2011. “Wendel Pinturas” Museo Evita, Buenos Aires. 2010. Galería Holz, Buenos Aires. 2004. Galería Praxis, Buenos Aires. 2003. Muestra individual Museo Genaro Pérez, Córdoba. 1999. Muestra individual Fundación Klemm, Buenos Aires. 1997. Galería Praxis, Córdoba. Principales exhibiciones colectivas 2013. Igualdad Cultural. Casa Nacional del Bicentenario, Buenos Aires. 2013. Arteba 2013. Galería Holz, Buenos Aires. 2012. Muestra en Consulado Argentino en NY, Galería Holz, New York, USA Salón Nacional de Pintura – Banco de la Nación Argentina, Buenos Aires. 2011. “Coleccionables VI” Galería Holz, Buenos Aires. Arteba 2011, Galería Holz, Buenos Aires. Arteaméricas, Galería Holz, Miami, USA 2010. Arteba 2010, Galería Holz, Buenos Aires. Arteaméricas, Galería Holz, Miami, USA Miami International Art Fair, Galería Holz, Miami, USA
Statement
Musée des Beaux-Arts – Wystan Hugh Auden Acerca del dolor jamás se equivocaron los Antiguos Maestros. Y qué bien entendieron su función en el mundo. Cómo llega mientras alguno cena o abre la ventana o nada más camina sin objeto. Cómo, mientras los viejos aguardan reverentes el milagroso Nacimiento, habrá siempre niños sin mayor interés en lo que ocurre, patinando en el estanque helado a la orilla del bosque. No olvidaron jamás que el eterno martirio ha de seguir su curso, irremediablemente, en sórdidos rincones donde viven los perros su perra vida y el caballo del verdugo se rasca las inocentes grupas contra un árbol. Por ejemplo en el Ícaro de Brueghel: con qué serenidad todo parece lejos del desastre. El labrador oyó seguramente el rumor de las aguas y el grito inconsolable; pero el fracaso no lo conmovió: brillaba el sol como brilló en el cuerpo blanco al hundirse en las aguas verdes. Y la elegante y delicada nave debió haber visto lo asombroso: la caída de un hombre que volaba. Mas el barco tenía un destino y siguió navegando en calma.
Abril Benítez Gonzalez (Buenos Aires, 1998)
Licenciada en Artes Visuales por la Universidad Nacional de las Artes.
En 2019, se forma en Taller Scalabrini junto a Martina Krapp. En el año 2022, es seleccionada para exponer en el Premio “Prilidiano Pueyrredón”, en la Casa Nacional del Bicentenario, y en la muestra colectiva “Espacio Exterior”, en el Centro Cultural San Martín. Ese mismo año, realiza clínica de obra con Cecilia Soldano y participa del taller de pintura “El color que vino del espacio”, coordinado por Verónica Gómez.
En 2023, forma parte del programa “MANGLAR”, coordinado por Andrés Labaké, y de la muestra colectiva “Aquello que no debería estar aquí” en Galería Acéfala. Asimismo, realiza clínica de obra con Pablo Siquier.
En 2025, participa del programa de formación “Artistas x Artistas”, coordinado por Fundación El Mirador, y expone en Galería Gachi Prieto en el marco del “POP UP de Verano Vol. III”.
Marco conceptual
No podría encasillar mi obra. Me cuesta pensarla como algo cerrado, así como me cuesta imaginarme a mí como alguien definida. No me malinterpretes, tengo aspectos más arraigados que otros, pero difícilmente podría decir “mi obra es esto” porque siento que etiquetarla sería faltarle el respeto. No porque el acto de etiquetar esté mal en sí mismo, sino porque estaría inventando algo que no es. Así como yo no puedo decir que me considero únicamente pintora, no podría afirmar que mi pintura (hoy), es tal o tal otra cosa.
Sí podría decir que se acerca, o es un intento de mi parte, por ordenar aquellas cosas que me interesan. O quizás es un capricho para explorar o atesorar aquellas cosas que me distraen.
Sí puedo asegurar que es constante mi atracción por el aspecto ontológico de las cosas. Me obsesiono con pequeñeces, con la mera existencia. Me obsesiono con la luz que se escapa por la persiana para dibujar la pared de mi habitación. Me obsesiono con la muerte de personas que nunca conocí, y con encontrar una sustancia que se transforma con el paso del tiempo. Me hago preguntas que derivan en otras preguntas. Y es que la pintura, que quizás en otro momento fue fotografía, o performance o canción, es solo un proceder. Un medio para poseer respuestas. Respuestas que a su vez son subjetivas, y van mutando, como mi obra, y como yo.
Hoy creo que mi obra es texto, y es pintura. La pintura es archivo, un diario íntimo y un registro. Es un nudo en el pecho, pero también es un libro viejo, que encontré de casualidad en una librería de segunda mano. La felicidad en lo periódico y la ansiedad en lo desconocido. Es el sabor agridulce de las despedidas y el cansancio somnoliento de la dicha. Y mañana será como hablar con alguien que creía conocer, pero que, para mí, ya no es la misma persona que ayer.